Periodistas marchan en Acapulco para exigir castigo a los asesinos de Soriano Kuri Foto: Raúl Sendic

Periodistas marchan en Acapulco para exigir castigo a los asesinos de Soriano Kuri

Escrito por  Roberto Ramírez Bravo y Hercilia Castro Oct 26, 2018

En Zihuatanejo se manifestaron dentro del ayuntamiento para repudiar el crimen

Las dos marchas efectuadas confluyeron en la sede regional de la Fiscalía General del Estado


Periodistas acapulqueños efectuaron dos marchas que confluyeron en la sede de la Fiscalía General del Estado, para exigir castigo a los responsables del asesinato del comunicador Gabriel Soriano Kuri, de Radio y Televisión de Guerrero, asesinado la noche del miércoles 24 de octubre, cuando volvía de cubrir el informe regional en Acapulco del gobernador Héctor Astudillo Flores.

Por la tarde, la alcaldesa Adela Román Ocampo señaló de acuerdo con información que le fue proporcionada, el crimen del comunicador y promotor de cultura urbana, en particular hip-hop, ocurrió por un incidente de tránsito, en el cual Soriano Kuri habría bajado de la camioneta de RTG en la que se desplazaba, discutió con los ocupantes de otro vehículo, y ahí fue donde le dispararon.

Soriano fue atacado bajo el paso elevado del crucero de Puerto Marqués alrededor de las 8 de la noche del miércoles, cuando regresaba de haber trabajado en la transmisión del informe regional en Acapulco, del gobernador Héctor Astudillo Flores, que se desarrolló en el Fórum Mundo Imperial. Román Ocampo participó ayer en una reunión de tres horas del Grupo de Coordinación Guerrero donde, dijo, se analizaron varios asuntos relacionados con la seguridad, pero evitó precisarlos porque, recordó, ella no es vocera de ese grupo interinstitucional.

Los periodistas hicieron dos movilizaciones. Una salió del asta bandera hacia la Fiscalía regional, y otra partió del ayuntamiento Papagayo hasta La Diana, y luego regresó por la Costera hasta la Fiscalía, donde ya estaba el primer contingente. En el Palacio Municipal, reporteros, fotógrafos, camarógrafos, editores, pintaron una cruz roja en el suelo, en el área de la sala de recepción ubicada junto a la sala de Cabildo, que también da acceso a la Presidencia y a las dos sindicaturas. Junto a la cruz dejaron algunos periódicos en el piso, y luego comenzaron su marcha.

Con cartulinas, y lanzando algunas consignas, el contingente tomó Cuauhtémoc y dobló por Gómez Morín hasta la Costera Miguel Alemán y de ahí enfiló hacia La Diana.

En el trayecto, los comunicadores recordaron que han sido varios los periodistas asesinados y exigieron castigo en el caso de Gabriel Soriano, asesinado en la víspera. Cuando llegaron a La Diana pintaron cruces rojas en la rotonda, y el nombre del ingeniero en sistemas, locutor e impulsor de rap, breakdance y otras artes urbanas.

En ese momento un helicóptero de la Policía del Estado empezó a volar a baja altura, y dos pelotones militares circundaron el área. Luego de un rato en ese lugar, comenzaron la caminata de regreso a la Fiscalía, pero antes se reunieron con un grupo numeroso de trabajadores de RTG que, visiblemente impactados, marcharon con ellos hasta la Fiscalía. Los compañeros de Soriano pidieron no se les tomara fotografía por temor a represalias laborales, pues como se sabe, RTG forma parte del gobierno del estado.

Así que una reportera externa, Karla Galarce, leyó el comunicado de los trabajadores de RTG, en el que estos le pedían garantías al gobernador Héctor Astudillo así como medidas cautelares para los familiares de Soriano, quien también era hijo de Javier Soriano, jefe de Información de La Jornada Guerrero. “Asimismo, trabajadores de este organismo de las seis estaciones de radio y televisión en el estado, demandamos garantías de seguridad para el desempeño de nuestra labor que se vio vulnerada con el homicidio de nuestro compañero, y que se establezca un vínculo mediante el cual se nos informe de los avances de las indagatorias”, plantearon. “Dadas las circunstancias –señalaron– hacemos patente nuestra preocupación por ser víctimas de la inseguridad que se vive en el puerto de Acapulco, que hoy nuevamente lacera a nuestro gremio y a todas las familias de Guerrero”.

En días previos, tanto la alcaldesa Adela Román Ocampo como el gobernador Héctor Astudillo, hablaron de que la delincuencia les está dejando mensajes a sus gobiernos con el incremento de la violencia. Sin embargo, ayer al concluir una sesión de Cabildo, Román Ocampo señaló que el crimen de Soriano Kuri no tuvo nada que ver con la delincuencia, sino fue un hecho fortuito, derivado de un incidente de tránsito, y señaló que estadísticamente sí ha habido un descenso de los crímenes dolosos, pues incluso hubo seis días en los que no ocurrió ningún asesinato. Pidió también informar esto.

La hora de salida del cuerpo de Gabriel Soriano Kuri de la funeraria San Pedro será a la una de la tarde, se dirigirá a RTG y después a su casa, y el entierro será a las 3 de la tarde en el panteón del Eterno Descanso.

Protesta en Azueta

Periodistas de Zihuatanejo se manifestaron dentro del ayuntamiento por el artero asesinato del periodista cultural y locutor de RTG, Gabriel Soriano, para exigir justicia.

El presidente de la Asociación de Periodistas de Zihuatanejo (Pezac) David Obscura; y el presidente de la Fraternidad de Periodistas de Ixtapa Zihuatanejo (Frapiz), Fernando Arriaga, repudiaron el asesinato de Soriano Kuri, luego de que fuera acribillado después de regresar del informe del gobernador Héctor Astudillo Flores.

También, el alcalde Jorge Sánchez Allec deploró el crimen y se pronunció para ser el portavoz de los periodistas indignados por el asesinato de Soriano Kuri.

Mencionó que ayer después del hecho, Flores Astudillo lamentó los hechos e instruyó a la Fiscalía a investigar el delito exhaustivamente y dar con los responsables.

Obscura recalcó que como periodistas hicieron la protesta adentro del ayuntamiento al igual que se hizo en Acapulco, ya que como primeros encargados están los alcaldes.

Subrayó que aunque en Zihuatanejo no se ha dado un asesinato a periodistas, esperan no exista alguno y se le dé seguridad a los comunicadores para ejercer su trabajo y sobre todo, defender la libertad de expresión.