Retuvieron a policías y militares en Puerto del Gallo por el fertilizante Foto: Dassaev Téllez Adame

Retuvieron a policías y militares en Puerto del Gallo por el fertilizante

Escrito por  Dassaev Téllez Adame Jun 03, 2019

En reunión del sábado con el gobernador, pobladores logran acuerdos sobre el insumo


Puerto del Gallo, 2 de junio. Habitantes de 27 comunidades del municipio de Heliodoro Castillo retuvieron el viernes en la localidad de Puerto del Gallo a policías estatales y militares para presionar al gobierno federal a entregar el fertilizante, con lo que lograron una reunión para el sábado en Acapulco, con la presencia del gobernador Héctor Astudillo Flores y el delegado federal Pablo Amílcar Sandoval Ballesteros, con quienes llegaron a buenos acuerdos y se dio la liberación de Puerto del Gallo, que estaba cerrado por los campesinos.

El viernes, cerca de las 11 de la mañana, el grupo de casi mil campesinos, llegaron a la comunidad de Puerto del Gallo, donde se les había informado que se instalaría una bodega para la distribución del fertilizante, pero su sorpresa fue que en esta localidad no existía ese almacén, por información de policías estatales, se les dio a conocer que el pequeño cuartel policiaco que hay en este lugar sería ocupado como bodega.

Tras hablar con el comisario de esta localidad, para evitar que los pobladores se asustaran al ver al contingente y se pudiera dar un mal entendido, llegaron a la entrada del pueblo para dialogar con los agentes militares y policiacos, a quienes les pidieron su apoyo para fungir como enlace para solicitar el diálogo con las autoridades.

Mientras se daba este enlace, el pueblo sería cerrado y el grupo de 50 militares y policías permanecerían dentro de la localidad sin poder salir, también se les dijo que de no atender su petición, para lo cual les dieron dos horas, corría el riesgo de que fueran desarmados.

Los campesinos indicaron que la entrega del fertilizante se debió de haber hecho desde hace dos semanas, pero hasta ahora no habían recibido el insumo, además de que para ese viernes en esa zona del estado ya habían caído cuatro lluvias, por lo que la tierra ya comenzaba a mostrar los primeros retoños de la siembra, “ya urge el fertilizante, aun se puede evitar que perdamos cosechas”, señaló un poblador.

Cabe señalar que esta caravana llegó con la intención de no retirarse de Puerto del Gallo hasta no tener el fertilizante en sus manos, además de que en algunas camionetas se podía observar cargas de leña, colchonetas, comida y ollas.

Siendo que en un primer acercamiento se les había informado que el fertilizante sería entregado en sus localidades, pero hace unos días se les informó que tendrían que ir a recoger el insumo a las bodegas y de ahí llevárselo en carros particulares o pagar el flete del camión.

Advirtieron que no se irían hasta que no se los entregaran y se lo llevaran a sus comunidades, ya que les dijeron que tendrían que pagar el flete de los camiones, cuando se suponía que la entrega sería gratuita.

Luego de cumplirse el plazo de dos horas, los campesinos sostuvieron un nuevo diálogo con los militares y policías, quienes solamente se limitaron a decirles “no tenemos respuesta”.

Por ello, empezó una discusión y amague de posible desarme, “sean creativos, eso porque lo vieron en televisión, ahora lo quieren repetir ustedes”, señaló el mando militar, “además, ¿pa’que quieren el fertilizante? Para la amapola”.

A lo que un comisario presente le contestó: “Sí, para la amapola lo queremos, a eso nos dedicamos y es lo que nos da de comer, la amapola y el maíz, ¿o conocer algún proyecto que nos deje dinero como la amapola? Ustedes saben que no… además de que hasta ahora no han cumplido con los acuerdos que se hicieron en Campo Morado, donde dijeron que ya no se iba fumigar con helicóptero y lo siguen haciendo, ¿quieren que cumplamos nuestra palabra de tirar sus naves?, porque según ustedes buscarían los plantíos por tierra y nosotros no les haríamos nada, pero siguen en lo mismo”.

Otro campesino les recordó parte de la lucha de guerrilla de Lucio Cabañas, “dicen, no nos crean, pero por actitudes como las de usted, Lucio emboscó, desarmó y usó las armas de los militares en su contra, sólo por ser negativos y no ayudar al pueblo, así que piénsele, pero no nos crea a nosotros, porque a nosotros también nos lo contaron”.

Minutos más tarde recibieron una llamada del gobernador Héctor Astudillo, quien les pidió que viajaran a las instalaciones de la Promotora Turística (Protur) para que los atendiera y que liberaran el pueblo.

Pero los campesinos sólo le aceptaron la reunión, pero seguirían con la toma del pueblo y la retención de los militares, amagando que durante el desarrollo de la reunión, un grupo de pobladores permanecería en el pueblo y otro grupo viajaría hacia Atoyac para realizar un bloqueo carretero, el cual se levantaría hasta no tener respuestas favorables a su petición.

También indicaron que en el bloqueo serían apoyados por campesinos de Atoyac y San Miguel Totolapan, quienes por mensajes les habían informado que los apoyarían en su lucha por el fertilizante, ya que en ese municipio tampoco contaban con el insumo.