Inicia la Semana Santa sin fieles en iglesias de varias ciudades del estado Foto: Ricardo Almazán

Inicia la Semana Santa sin fieles en iglesias de varias ciudades del estado

Escrito por  Raymundo Ruiz Avilés, Héctor Briseño y Ricardo Almazán Abr 06, 2020

Sólo en Taxco hubo misas in situ; en Acapulco e Iguala se transmitieron por Internet


La procesión multitudinaria del Domingo de Ramos, que anualmente congregaba a miles de taxqueños y visitantes, se compactó para este año en una misa en la comunidad de Tehuilotepec ante la presencia de la imagen y sin mayores actos por la emergencia sanitaria del Covid-19. De esa manera comenzó la Semana Santa en Taxco, con misas dominicales virtuales donde se pidió la protección para esta pandemia”.

La suspensión de las actividades extralitúrgicas y públicas de la Semana Santa de Taxco, también llevó a que el turismo descendiera en alto porcentaje, y solo las misas que se transmitieron por Internet y redes sociales fueron los actos para el inicio del Domingo de Ramos.

En la comunidad de Tehuilotepec donde comienza la procesión del Domingo de Ramos, que recorre una distancia de 5 kilómetros desde aquella población hasta el centro de Taxco, solo se realizó ahora una misa de las 7 de la mañana con la presencia de la imagen y algunos fieles de la población.

Mientras que las fachadas de las casas de Tehuilotepec fueron colocadas palmas y ramas. La carretera estuvo desierta, a diferencia de otros años donde se ve el río de personas que van en procesión del Domingo de Ramos.

En la misa dominical por el inicio de la Semana Santa en Taxco, transmitida desde el interior de la parroquia de Santa Prisca y San Sebastián por medio de las redes sociales, el presbítero Osvaldo Gómez Sandoval se pronunció por hacer oración para que nos salve de esta pandemia del coronavirus:  “sánanos y protege a los médicos y enfermeras que se dedican al cuidado de estos hermanos nuestros; dales consuelo a las personas que han perdido un ser querido”.

Llega grupo de peregrinas a Taxco

Para este sexto viernes de Cuaresma, a pesar de la emergencia sanitaria por el coronavirus, un grupo de mujeres indígenas de la región del Alto Balsas de Guerrero llegó al ex convento de San Bernardino de Siena, en Taxco, para rendir tributo a la imagen del Cristo de Santo Entierro como lo hacen anualmente, y orar por las bendiciones que recibieron durante todo el año.

La peregrinación que hacen de los pueblos del Alto Balsas anualmente no fue igual por el problema del coronavirus, y las actividades las desarrollaron de una manera diferente.

Los grupos de mujeres llegaron desde la tarde del jueves y a partir de este viernes desde las 7 de la mañana a Taxco para realizar sus expresiones de fe.

El acto no fue multitudinario, y solo se hizo por un día y no en dos como anualmente lo vienen desarrollando desde décadas atrás.

Aunque el obispo de la diócesis Chilpancingo-Chilapa, Salvador Rangel Mendoza, suprimió todas las actividades públicas de la Cuaresma y la Semana Santa, los indígenas hicieron su tributo y la veneración a la imagen.

Los actos que llevaron a cabo fueron en pequeños grupos y dentro de la capilla del Santo Entierro, desde la mañana hasta caer la noche cuando se retiraron y regresaron a sus poblaciones, porque la intención “es agradecerle a la imagen los favores y las bendiciones que recibieron anualmente”. Además de que las mujeres llegaron a los cánticos en náhuatl y empezar la veneración de la imagen.

Aunque no existen datos históricos sobre la visita de los indígenas, su presencia el sexto viernes de Cuaresma dentro del ex convento de San Bernardino de Siena, desde el siglo XVII se ha convertido en una tradición; la población casi entera, algunos en peregrinaciones desde su comunidad y otros en automóviles, arriban desde al templo de ex convento para venerar a la imagen. Con elementos de la región, así como frutas y flores característicos de la temporada, los indígenas llegan de diferentes puntos de la ciudad, para ofrecer los cánticos en náhuatl, oraciones y mandas a la imagen del Santo Entierro.

Porque según ellos y la leyenda, la imagen les pertenece, porque salió desde su lugar en un burro y llegó hasta la capilla donde fue recibido por los frailes Diego de San Pedro, Francisco de Virello y Francisco de Torantos, fundador del templo, que al darse cuenta de la imagen se atemorizaron, pero a la vez consideraron como un milagro.

La leyenda menciona que esta figura de Santo Entierro, como faltaban siete días para la Semana Santa, la utilizaron para los actos de la semana mayor, es por eso que desde ese tiempo los indígenas la han reclamado y como se comentan han intentado llevársela, mientras que el Cristo, se vuelve pesado por eso han optado por dejarla en la capilla y venir desde lejos ha rendirle tributo.

Según versiones, esta tradición se efectua desde el siglo 17, aunque se desconoce oficialmente el inicio de la peregrinación de los autóctonos de San Agustín Oapan, junto a otras comunidades del Alto Balsas.

La mujeres indígenas ingresan a la capilla con veladoras, levantan plegarias, mientras que de rodillas, a paso lento, van orando hasta llegar al altar donde se encuentra.

En tanto la hermandad o Cofradía del Santo Entierro, prepara desde días antes el lugar para la recepción y monta un altar con la imagen expuesta, que es visitada por miles de personas por la tarde noche cuando los indígenas, reparten comida a los parroquianos, que, curiosos, observan los rituales que realizan los nativos de San Agustín Oapan, para retirarse el sábado, previo a la Semana Santa en Taxco.

En Acapulco, por Internet y sin fieles

La arquidiócesis de Acapulco inició las celebraciones con motivo de la Semana Santa de manera virtual, a través de Internet, y sin presencia de fieles.

Del 5 al 12 de abril, serán transmitidos a través de Facebook las celebraciones religiosas del Domingo de Ramos; Jueves Santo, el jueves a partir de las 7 de la noche; Viernes Santo, desde las 4 de la tarde; vigilia pascual, el sábado a las 7 de la noche; y el Domingo de Resurrección, a las 8 de la mañana, a través de la página de Facebook de la arquidiócesis de Acapulco.

Con motivo del Domingo de Ramos, fueron transmitidas las ceremonias desde la parroquia de la avenida Universidad, así como en la catedral del zócalo, a puerta cerrada, encabezadas por el arzobispo de Acapulco, Leopoldo González González, quien hizo un llamado a fortalecer la unidad familiar.

Expresó que “estos días nos han de ayudar a mirar dónde está nuestra fortaleza”. Añadió que “estos momentos nos urge a hacer de nuestra presencia en el hogar, no una presencia descalificadora”, y conminó a cambiar la actitud de cada persona hacia el seno de cada familia.

También fueron transmitidas las misas oficiadas y ceremonias con motivo del Domingo de Ramos en la iglesia de Costa Azul, en Ciudad Altamirano; en Tenexpa, municipio de Tecpan; en la parroquia del Kilómetro Treinta, en San Jerónimo, municipio de Benito Juárez.

En días pasados, el arzobispo de Acapulco manifestó que “nos entristece ver casi solos nuestros templos. Transformemos la tristeza en grande paz, es señal de que nuestra comunidad ha comprendido que sólo permaneciendo en casa nos cuidamos, y cuidamos de todos los demás hombres y mujeres, cercanos y lejanos, porque esta es la única forma de que la pandemia no enferme en masa y haga imposible atenderles”.

Misa en Iguala

Efectúan misa de Domingo de Ramos sacerdotes del Decanato de Iguala en el Asta Monumental, la cual fue transmitida y observada por miles, vía redes sociales; al finalizar bendijeron la ciudad.

A las 10 de la mañana de este domingo 5 de abril, marcado en el calendario como Domingo de Ramos, el Decanato de Iguala decidió hacer una misa en el Asta Bandera a petición de la sociedad civil, un total de 12 sacerdotes participaron en la liturgia, en la cual estuvieron presentes solamente medios de comunicación y los representantes de Jesucristo en este planeta.

“Los sacerdotes decidimos hacer esta celebración por ustedes, ya que nuestro trabajo es orar por ustedes, ya llegará el momento donde reunamos y tendremos las iglesias llenas a reventar de gente y festejar de manera festiva como siempre se ha hecho”, resaltó el sacerdote Víctor Manuel Aguilar, quien tiene bajo su cargo la Iglesia de San francisco de Asís.

El padre hizo un recuento sobre las ocasiones en las que no ha habido Semana Santa en la ciudad, “En este año 2020, en Iguala sería la sexta vez que no hay Semana Santa, la primera que se suspendió fue en 1820 por la epidemia de cólera, hace ya un siglo, después se suspendió cuatro años seguidos de 1927 a 1930, por la persecución religiosa desatada contra los católicos por el entonces presidente de la República, Plutarco Elías Calles, hoy 2020 una epidemia, una pandemia, esa es la razón por la que no hay celebraciones con gente”, explicó el párroco.

Indicó que lo que podría estar pasando pudiera tener una finalidad, “yo considero que es una llamada de atención de dios para cada uno de nosotros, los que aman a la eucaristía, la misa, están sufriendo, los que no van a misa no les importa, es una llamada de atención para que reflexionemos sobre la necesidad que tenemos de dios”, enfatizó el padre Víctor Manuel Aguilar.

En la misa solo estuvieron los 12 sacerdotes, 3 personas del coro, algunas personas que apoyaron con la transmisión para las diferentes paginas de las iglesias y los medios de comunicación, dando una aproximado de 30 personas en línea; durante la transmisión de la misa se llegaron a contabilizar hasta más de 3 mil personas conectadas vía Internet.

Al término de la misa los 12 sacerdotes bendijeron la ciudad de Iguala, pidiendo que en estos momentos de contingencia, la ciudad quede exenta de problemas mayores.