Olvidada y abandonada, la otrora gloriosa plaza de toros Caletilla Foto: Raúl Aguirre

Olvidada y abandonada, la otrora gloriosa plaza de toros Caletilla

Escrito por  Héctor Briseño May 22, 2020

Este jueves cumplió 65 años; buscan reactivarla para presentar conciertos, entre otros


La plaza de toros Caletilla cumplió 65 años este jueves, prácticamente en el olvido, abandonada, cual reflejo de lo que ocurre en los últimos años en la zona Tradicional de Acapulco.

Sobre su ruedo desfilaron figuras de la tauromaquia como Eloy Cavazos; Pablo Hermoso de Mendoza; Cristina Sánchez; Julián López, El Juli; Miguel Espinoza Armillita; Francisco Curro Rivera; Antonio Lomelín; Gastón Santos; Juan y David Silveti, que representaban además un atractivo turístico.

Además de novilleros acapulqueños como Juan Carlos Martínez, el Macanas; el Maco González; Luis Ramírez, El Acapulco; Nico Valverde; Fidel Miranda; Jorge y Manuel González.

Pero ante las tribunas, con cupo para 8 mil 500 personas, también se presentaron importantes artistas como Vicente Fernández, Antonio Aguilar, el grupo de rock El Tri, Maná, Magneto, Denisse de Kalafe, espectáculos de jaripeo, incluso se proyectaron películas, como ocurrió durante la Reseña Cinematográfica hace poco más de tres décadas.

Así recuerda el ex novillero acapulqueño Juan Carlos Martínez, conocido como El Macanas; el icónico inmueble, el cual califica entre suspiros, como un elefante blanco.

Reflexionó que “es una tristeza que un escenario de este calibre se encuentre olvidado, edificado por el arquitecto Mario Pani, ahora la plaza está prácticamente sin vida, cuando tiene mucha historia y anécdotas para recordar”.

A quien se recuerda como aficionado y promotor de los toros en los 70 y 80, hasta su fallecimiento en 1983, es Wenceslao Peláez, recordado cariñosamente como El Loco de la Cueva.

Su hijo, Wenceslao Peláez, promotor de futbol, relató que “en 1985 hubo una corrida y yo participé toreando un novillo. De mi papá hay fotos con Silvia Pinal, El Púas Olivares, Cantinflas, en una ocasión le pregunté si le tenía miedo a los toros, y me dijo que eran sus amigos. Era amigo de Mario Sevilla, de Curro Rivera”.

Añadió que “ellos llegaban a la casa de mi papá y antes de la corrida íbamos a un hotel que está en la esquina de playa Langosta, y ahí se vestían con su traje de luces, cuestión de superstición”.

En cuanto al futuro del inmueble que durante los 60, 70 y 80 albergó corridas de toros, con la asistencia de personalidades de la vida política, artística y social de Acapulco y el resto de México, Juan Carlos Martínez explicó que existe un grupo de promotores que desea presentar funciones de lucha libre, pero la pandemia por el Covid-19 retrasó los planes.

Juan Carlos Martínez enfatizó que “la plaza mantiene una estructura muy buena, habría que darle una remozada, es un gran escenario”.

Añadió que “la plaza todavía se puede reactivar, presentar conciertos, existe un buen proyecto para traer a buenos exponentes de la lucha libre, y dar nuevamente vida a la majestuosa plaza de toros Caletilla”.

Recordó que hace unos años existieron intenciones por remodelarla, pero debido al clima de violencia e inseguridad, empresarios se llevaron la inversión a Mérida, Yucatán.