En la comunidad de Tierra Blanca las huellas de aquella mañana del 2 de julio siguen sin ser removidas; carros y casas quemadas, y tres personas que continúan desaparecidas. En la comunidad de Tierra Blanca las huellas de aquella mañana del 2 de julio siguen sin ser removidas; carros y casas quemadas, y tres personas que continúan desaparecidas. Foto: Salvador Cisneros Silva

Abandonan una localidad de Cochoapa el Grande ante el temor de nuevo ataque

Escrito por  Salvador Cisneros Silva Ago 11, 2020

En el poblado sólo permanecen algunas autoridades y familiares de desaparecidos

Las familias dejan sus casas en Tierra Blanca, por violencia causada por un añejo conflicto agrario


Cochoapa el Grande, 10 de agosto. La comunidad na savi Tierra Blanca ha quedado desolada por sus habitantes; ante el temor de un nuevo ataque armado de sus vecinos de San Juan Huexoapa las familias salieron huyendo, pero las huellas de aquella mañana del 2 de julio siguen sin ser removidas, carros y casas quemadas, y tres personas que siguen desaparecidas.

Ha pasado más de un mes, desde aquel 2 de julio donde hombres armados presuntamente de la comunidad de San Juan Huexoapa de Metlatónoc sorprendieron a las familias de Tierra Blanca, de Cochoapa el Grande, sembrando el terror, incendiando vehículos, casas, y privando de la libertad a tres hombres, que, a la fecha, no se tiene alguna pista de su paradero.

La violencia fue ocasionada por un añejo conflicto agrario entre las dos comunidades y la falta de resolución del Tribunal Agrario, similar al conflicto que enfrentan dos núcleos agrarios del municipio de Malinaltepec.

Las constantes amenazas de una nueva incursión armada a Tierra Blanca, ha provocado la salida de 80 por ciento de sus habitantes, quienes decidieron buscar refugio con sus familias en la cabecera municipal de Cochoapa el Grande, o en Tlapa.

En el poblado, permanecen sólo cuatro familias encargadas de la comisaría y los bienes del pueblo, y los propios familiares de los tres desaparecidos: Santiago Cuéllar, Macario Gálvez y Maurilio de la Cruz.

Las búsquedas de sus familias junto con fuerzas estatales, el Ejército y la Guardia Nacional no lograron localizar algún rastro del posible paradero de sus cuerpos. Sus familias se mantienen en el pueblo con la esperanza de su regreso.

La falta de respuesta del gobierno del estado para atender los conflictos agrarios y la escalada de la violencia en Guerrero, fue catalogada por Tlachinollan como una crisis de gobernabilidad que se agudizado con la pandemia del Covid-19.

La organización de Derechos Humanos de La Montaña ha documentado en los últimos tres años una escalada de violencia que viven los pueblos indígenas de la región, en especial, el municipio de Cochoapa el Grande, el cual vive una ola de asesinatos luego de la desaparición y asesinato del ex alcalde Daniel Esteban.

El último registro violento se registró el pasado 27 de julio en la cabecera municipal que dejó un hombre y una niña de cuatro años asesinados a balazos, tras un ataque de hombres armados que intentaban asesinar al hermano del ex alcalde Daniel Esteban.