Más que honrar a los difuntos, en Tecpan la esencia del Día de Muertos es culinaria Foto: Rodolfo Valadez Luviano

Más que honrar a los difuntos, en Tecpan la esencia del Día de Muertos es culinaria

Escrito por  Rodolfo Valadez Luviano Nov 03, 2020

Cumple el objetivo de reunir a familias para degustar los guisos y postres tradicionales

El pipián, carne de puerco en diversas variantes y tamales nejos, son requeridos por los lugareños


Tecpan, 2 de noviembre. La tradición del Día de Muertos en Tecpan, si bien se vive como en todo el país con la gente que lleva flores a sus fieles difuntos al panteón, su esencia principal es culinaria. La degustación de guisos como el pipián o la carne de puerco entomatada, en chile rojo o en chile verde, acompañada con tamales nejos y el dulce de manjar, es el pretexto más común para reunir a las familias.

Eso lo sabe Hilda Hernández, quien por más de 30 años se ha dedicado a la preparación de pipián y carne de puerco el 1º y 2 de noviembre, para venderlo en el mercado de la ciudad.

Días antes, la mujer compra todo lo necesario para preparar el guiso: semillas de calabaza, condimentos y otros productos. También comienza a recibir las llamadas telefónicas con los pedidos para esas fechas. “Es toda una tradición comer en esos días la carne de puerco y el pipián. La gente busca durante estos días estos dos guisos como si no hubiera otros”, manifestó en entrevista la guisandera.

La costumbre marca que los platillos deben acompañarse con tamales nejos, los que se hacen de maíz y sin sal, envueltos en hojas de plátano. Por eso, desde el 31 de octubre, comienzan a llegar al mercado y a las orillas de éste, los vendedores que vienen de Tenexpa, El Súchil u otras colonias de la cabecera municipal.

Sin embargo, los días de mayor venta de estos alimentos son el 1º y 2 de noviembre. Por eso es que se ven largas filas de la gente que quiere comprar los nejos en las calles cercanas a la plaza comercial.

El complemento ideal es comer un pedazo de manjar. Un dulce hecho de maíz, leche y azúcar, cuya elaboración es tardada, pero que bien vale la pena la espera y el cansancio, asegura Miguel Ayvar, quien espera para comprar un plato del postre tecpaneco.

Por esa razón, semanas atrás, Cipriano Jancitos Secundino, habitante de la comunidad de El Súchil, comienza a prepararse para elaborar el manjar. Es uno de los pocos que quedan en Tecpan que preparan el dulce, y uno de los más buscados durante la fiesta del Día de Muertos.

En las mesas de la mayoría de los hogares de Tecpan, es común encontrar esos alimentos, los cuales cumplen con el objetivo de reunir a la familia tal y como ha sucedido por décadas en la cabecera municipal y comunidades aledañas.