Las chicatanas, una delicia prehispánica que se saborea una vez al año Foto: Misael Damián

Las chicatanas, una delicia prehispánica que se saborea una vez al año

Escrito por  Misael Damián Jun 15, 2021

Forman parte de la gastronomía mexicana; se recolectan a mano; los amuzgos las muelen en salsa y las usan en moles, salsas, tamales y como botana


Ometepec, 14 de junio. Las chicatanas, son insectos voladores de color café oscuro o rojizo y de cuerpo alargado, son las reinas de las hormigas arrieras u obreras. Principalmente son del Sur del país, de los estados de Oaxaca, Guerrero, Chiapas, Veracruz; en algunos estados cambian de nombre: hormigas chicatanas, hormigas bolsonas; en Chiapas les llaman nucú; en Colombia hormigas culonas. En Costa Chica solo chicatanas, y son un manjar que solo se puede saborear una vez al año.

Ya recolectadas se tuestan en un comal con leña (ahí pierden sus alas). Algunas personas solo comen la cola, la mayoría les quita la cabeza antes de comérselas. Se sirven en memelas, sopes o en tacos con un poco de salsa; también en salsa roja o verde, donde las chicatanas asadas se muelen en el metate, molcajete y/o licuadora junto con el resto de los ingredientes, así las disfrutan las familias amuzgas.

Las chicatanas forman parte de la gastronomía mexicana, es una alimentación que data desde la época prehispánica, su gran aporte de proteínas y su exquisito sabor es muy valorado en varias partes del país.  Según el reconocido doctor Erick Estrada, tienen muchos beneficios para la salud, señala que poseen grandes cantidades de vitaminas A y E. Además, no contienen colesterol y la cantidad de ácidos grasos es muy baja.

En nuestro estado, sobre todo en las regiones de La Montaña Alta, Baja y Costa Chica, las chicatanas son una delicia para la población, se pueden usar en moles, salsas, tamales y como botana. En otros estados, como en Oaxaca, este manjar se puede disfrutar en los tianguis, puestos de gorditas y memelas, o con las señoras, que ofrecen un taco de prueba con un poco de salsa de chicatana.

En la Ciudad de México hay lugares donde se pueden conseguir platillos de insectos comestibles como las chicatanas; México Desconocido, entre los restaurantes, menciona: La cocina de San Juan, que se ubica en el  centro, a un costado del mercado de San Juan; en Los danzantes, que está en Plaza Jardín Centenario, en la Delegación Coyoacán; en Los Limosneros que se encuentra en el Centro Histórico y en Don Chon, en la Cuauhtémoc, centro.   

Las chicatanas se recolectan a mano, en las primeras lluvias, a pesar de los piquetes que reciben de las arrieras muchos acuden a los hormigueros a agarrarlas; algunos parados con tinas llenos de agua para evitar ser atacados directamente por las arrieras y otros más recurren a movimientos con los pies para  sacudirse éstos animales que defienden a las chicatanas, reinas de su hormiguero.

La otra gran mayoría recolecta en sus calles y hogares, donde las chicatanas llegan de madrugada, entre 3 y 6 de la mañana, atraídas por la luz de los focos, allí son capturadas por niños, jóvenes y adultos cuando caen al piso, “agarramos una cubetita porque nos levantamos tarde”, dijo Marisol López una amuzga de Xochistlahuaca, quien junto con otras personas contaban las chicatanas que habían salido alrededor de las 5 de la mañana. 

Comentó que las chicatanas a veces llegan a salir de los hormigueros de las arrieras hasta tres veces en las primeras lluvias, esto, al siguiente día de un aguacero, ya que eso permite que el agua se empiece a trasminar al subsuelo llegando donde están las chicatanas; inundado su hormiguero salen a la superficie.

El investigador gastronómico Irad Santacruz en Food and Travel México, señala que “cuando ellas sienten que el agua les llega al cuello es cuando empiezan a salir, su hormiguero se inunda y salen a la superficie. Ahí empieza la magia de recolección que, por cierto, es completamente a mano”.

La otra versión es de los abuelos, de los pueblos indígenas, que señalan que estos animales salen de sus hogares por el intenso calor, mismo que se da luego que el sol penetra sus rayos en la tierra mojada (después del aguacero), ocasionando un vapor caliente en el subsuelo, ello las obliga a salir a la superficie.