El alcalde de Acapulco Evodio Velázquez, dió la bienvenida al nuevo arzobispo de Acapulco, monseñor Leopoldo González González, con quien recorrió la avenida principal de la colonia Emiliano Zapata, acompañado de cientos de feligreses. El alcalde de Acapulco Evodio Velázquez, dió la bienvenida al nuevo arzobispo de Acapulco, monseñor Leopoldo González González, con quien recorrió la avenida principal de la colonia Emiliano Zapata, acompañado de cientos de feligreses. Foto: Raúl Aguirre

Con resguardo policial dan la bienvenida en la Zapata al nuevo arzobispo de Acapulco

Escrito por  Héctor Briseño Ago 29, 2017

Llega usted a una de las ciudades más violentas del mundo, dice el sacerdote Jesús Mendoza

La arquidiócesis del puerto sufre mucho y padece violencia, señala el nuncio apostólico en México


El perímetro de la cancha techada de la colonia Zapata, en la periferia del puerto, fue resguardado por elementos de la policía estatal, gendarmería federal, protección civil y policía ministerial, para salvaguardar la ceremonia de bienvenida al que será nuevo arzobispo de Acapulco, Leopoldo González González, a partir de este martes.

Desde el bulevar Vicente Guerrero y a lo largo de la calle 14 de la Zapata, decenas de familias con banderas blancas y amarillas acompañaron a González González durante una caminata, alrededor de las 6 de la tarde, hasta llegar a la cancha de baloncesto, misma donde han ocurrido escenas de crímenes e intimidación a comerciantes.

En el acto también tomaron parte Rafael González Valencia, administrador diocesano de la arquidiócesis de Acapulco; y el alcalde Evodio Velázquez Aguirre.

A nombre de los sacerdotes de Acapulco, el presbítero Jesús Mendoza Zaragoza, expresó a Leopoldo González que “llega usted a una de las ciudades más violentas del mundo, a esta colonia emblemática con sus carencias y sus dolencias”.

Mendoza Zaragoza mencionó que el pueblo vive amenazado por la violencia.

Señaló que sacerdotes de Acapulco son testigos de las atrocidades que han provocado tragedias.

Manifestó que “la muerte se ha apoderado de las calles”, y pidió al nuevo arzobispo de Acapulco acompañar al pueblo religioso y cristiano en este camino de dolor, pero subrayó que también de esperanza.

Mendoza Zaragoza expresó que “es una realidad que nos aprieta, pero no nos aplasta, que nos derriba, pero no nos aniquila”, y enfatizó que “no hemos perdido la esperanza”.

También convocó a la sociedad a no ser presa de la “maldita resignación”, al indicar que el pueblo no se puede permitir en esa tentación.

El nuncio apostólico en México, Franco Coppola, señaló que la de Acapulco es una arquidiócesis que sufre mucho y padece violencia, por lo que conminó a los presentes a trabajar por construir la paz. El alcalde Evodio Velázquez Aguirre pidió una plegaria por Acapulco.

Expresó que “no podemos ni debemos resignarnos, debemos levantar la mirada y trabajar por tiempos mejores”.En su intervención, en la ceremonia litúrgica González González señaló que mal no puede vencer, pues se debe imponer bien. Enfatizó que las víctimas de violencias deben recibir un trato especial, pues son las más afectadas.