En riesgo de secarse el río Atoyac, advierten ambientalistas Foto: Rodolfo Valadez Luviano

En riesgo de secarse el río Atoyac, advierten ambientalistas

Escrito por  Rodolfo Valadez Luviano Mar 30, 2018

Desde hace cinco años es más drástico el descenso de la corriente por la tala inmoderada en la zona y la contaminación, señalan


Atoyac, 29 de marzo. Por segundo año consecutivo el río Atoyac está por secarse. Todo apunta a que eso suceda en abril o mayo cuando la temporada de calor es más intensa. De acuerdo a Arturo García Jiménez, miembro del Consejo Atoyaquense para el Desarrollo Sustentable, es el resultado de la tala inmoderada de madera que continúa en la parte alta de la sierra y la contaminación de lo que queda del afluente, por las constantes descargas de drenajes. 

El ambientalista advirtió que de continuar esa situación se corre el riesgo de que el descenso en la corriente del río afecte los sistemas que abastecen de agua a los habitantes de la cabecera municipal y otras comunidades cercanas. 

Al pasar por el puente de San Jerónimo se pueden ver delgados hilos de agua en lo que era el cauce del río, los cuales, según García Jiménez, desaparecerán cuando arrecie el calor en la región. El mismo panorama se observa desde arriba del puente que lleva a la comunidad de El Ticuí, donde, aunque los hilos de agua son más gruesos, “cuando llegue la temporada de estiaje podrían desaparecer también”, abundó el ambientalista en entrevista. 

Manifestó que el descenso en la corriente del río comenzó a ser más drástico en los últimos cinco años, debido a que se incrementó la deforestación en las zonas forestales de la parte alta y media de la sierra, a lo que se suma las constantes descargas de aguas residuales de la cabecera municipal y otras comunidades y colonias que están cerca. 

Por su parte, el también ecologista Enrique Galeana Laurel señaló que a pesar de los oficios y documentos enviados por las autoridades de los ejidos donde están las zonas forestales, junto con organizaciones sociales, las autoridades de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales federal (Semarnat) y del estado (Semaren), así como de la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) y de la Procuraduría de Protección Ecológica del Estado de Guerrero (Propeg), son indiferentes para frenar la tala inmoderada que se da en esas zonas. 

Ambos ambientalistas advirtieron que si sigue el problema se corre el riesgo de que se vean afectados los sistemas que abastecen de agua a los habitantes de la cabecera municipal y otras comunidades cercanas.