Las lluvias del huracán Max en Chilpancingo hicieron recordar los días en que los meteoros Ingrid y Manuel práctica- mente dejaron devastado a Guerrero. Las lluvias del huracán Max en Chilpancingo hicieron recordar los días en que los meteoros Ingrid y Manuel práctica- mente dejaron devastado a Guerrero. Foto: Dassaev Téllez Adame

La alerta roja, por prevención, no porque Max fuera peligroso, afirma Héctor Astudillo

Escrito por  Roberto Ramírez Bravo y Rodolfo Valadez Luviano Sep 15, 2017

El aeropuerto de Acapulco paró actividades por corte de energía eléctrica, informa

Un arroyo se desborda e inunda más de 30 casas en la comunidad de Alcholoa, de Atoyac, reportan


El gobernador Héctor Astudillo Flores afirmó al filo del mediodía que la alerta roja que se emitió por el huracán Max fue solamente una medida preventiva por la cercanía de los vientos con la costa, pero de ninguna manera porque se tratara de un meteoro peligroso. “Hasta este momento lo que hay es una alerta de trabajo, de atención, pero no hay una emergencia todavía”, dijo.

Tras reunirse con el comité de Protección Civil en la base naval de Icacos, el gobernador señaló que hasta ese momento no se tenía ningún reporte de daños más que encharcamientos, caída de árboles, derrumbes menores en la Escénica y la suspensión del servicio eléctrico en algunas partes de la ciudad, pero sin ningún fallecimiento, lo que indica un saldo blanco, y descartó que en la colonia Zapata haya habido una inundación, ya que el río de La Sabana ni siquiera subió su nivel. En tanto, en la ciudad hubo locales cerrados, poco tránsito vehicular ante el aviso de que a las 13 horas de ayer el huracán Max tocaría tierra en Acapulco, tras haber desviado su ruta que lo llevaba a Zihuatanejo.

Las escuelas suspendieron clases pero hubo mucha confusión, porque en la noche se había dicho que sí habría labores, y desde las 2 de la madrugada el director de Protección Civil del ayuntamiento, alertaba en Facebook sobre el cambio de ruta de la, en ese momento, tormenta tropical y de la pertinencia de que se suspendieran las clases, pero ninguna autoridad estatal hacía eco a su llamado, hasta que a las 6:45 mediante un tuit el propio gobernador tuvo que salir a anunciar la suspensión.

Astudillo se reunió con el subdirector nacional de Atención de Emergencias de la Coordinación Nacional de Protección Civil, Julio Escamilla Quijada; el secretario general del ayuntamiento, Daniel Meza Loeza; la presidenta del DIF Guerrero, Mercedes Calvo; el comandante de la Novena Región Militar, Germán Javier Jiménez Mendoza, entre otros, para evaluar la situación del meteoro, que precisamente tocaría puerto al cumplirse el cuarto aniversario de que en Guerrero entraron los meteoros Ingrid y Manuel.

En conferencia de prensa posterior, informó que el reporte de lluvias está orientado prácticamente a Acapulco, Costa Chica y La Montaña, pero que en Costa Grande y la zona Centro prácticamente lo que hubo fueron unas lloviznas.

El mandatario destacó que en comparación con la situación que hubo durante los meteoros Ingrid y Manuel, hace cuatro años, ayer los niveles de ríos, arroyos y lagunas estaban muy por debajo, lo que indica que no fue la misma situación.

No obstante dijo que se prevé que la lluvia se mantenga en términos similares a como comenzó ayer, durante dos días, sin aumentar, pero hizo un llamado a las familias a congregarse y sobre todo cuidar a los niños.

En cuanto a las clases, señaló que se convino con la SEG y PC estatal que se suspendieran hoy viernes.

El aeropuerto detuvo sus actividades de manera temporal, porque se fue la luz, pero luego continuó de manera normal, informó el mandatario. Astudillo Flores señaló que frente a Acapulco se presentaron tres fenómenos meteorológicos, que sumados podrían ser muy peligrosos, pero estos no se estaban sumando, lo cual evitó mayor peligrosidad.

Sin embargo el gobernador recordó que estos son los días más complejos del tiempo de lluvias, que el 14 de septiembre fue el día más fuerte de Ingrid y Manuel, y en octubre ocurrió la devastación del Paulina, por lo que “es importante que todos estemos en una situación de alerta por este tipo de lluvias que se presentan”, y recordó que el desarrollo que tuvo el huracán Max, al dejar de ser una tormenta tropical, fue muy rápido.

 

Arroyo inunda pueblo de Atoyac

El desbordamiento del arroyo El Cucaracho inundó más de 30 viviendas en la comunidad de Alcholoa, en Atoyac, informó Sara Carrillo, una de las damnificadas, quién aseguró que hasta el momento los afectados y los daños en la población permanecen sin ser tomados en cuenta por las autoridades estatales.

El desborde del arroyo, dijo, se debió a las intensas lluvias que cayeron el lunes por la noche provocadas por la depresión tropical 16 E, que hoy evolucionó al huracán Max, lo que afectó a 30 casas, donde sus pobladores perdieron la totalidad de muebles, ropa, aparatos eléctricos y otros objetos personales.

De acuerdo con Sara Carrillo, a pesar de que los daños se registraron el pasado lunes por la noche, hasta el momento ningún trabajador del gobierno del estado ha acudido a esa localidad a constatar las afectaciones que las lluvias provocaron y la inundación de las viviendas.

“Pareciera como si no existiéramos, porque nadie nos toma en cuenta, y es necesario que las autoridades vengan a constatar los daños que el arroyo, dejó cuando se desbordó en las casas del pueblo”, reclamó la mujer.

Apuntó que los pobladores afectados están desesperados porque la mayoría perdió todo dentro de sus casas, y carecen de recursos económicos para recuperar lo perdido.

Agregó que en otras comunidades donde también se registraron daños, como Zacualpan, que queda cerca de Alcholoa; se enteraron de que trabajadores del gobierno del estado acudieron a supervisar los daños que la lluvia causó, “lo que no ocurrió en mi pueblo”, reiteró.