El torito de petate es tan popular que se exporta a otros países, dice artesano Foto: Misael Damián

El torito de petate es tan popular que se exporta a otros países, dice artesano

Escrito por  Misael Damián Jul 16, 2018

Nicolás Peñaloza lleva 11 años haciendo artesanías de danzas


Ometepec, 15 de julio. El artesano de artesanías de danzas regionales de la Costa Chica, Nicolás Peñaloza Carmona lleva aproximadamente 11 años ininterrumpidos haciendo máscaras de diablos y de todo tipo para danzas; hace tortugas de cartón, pero principalmente el torito de petate que, de acuerdo a los pedidos dijo que se ha hecho tan popular que se ha exportado a otros países.

Entrevistado en esta ciudad, Nico Peñaloza o Diablo mayor, como ya lo conocen en la región por su trabajo, expuso que en estas temporadas tiene varios pedidos de máscaras de la danza de los diablos y toritos de petate, “por la danza que se próxima el 11 de septiembre cuando sale el toro de petate. Entre julio, agosto y lo que resta de septiembre este año voy a hacer como 80 toritos; al año hago unos 600 de diferentes tamaños y unas mil máscaras de diablos; unas 100 tortugas”, dijo.

El artista Nicolás Peñaloza se autodenomina como artesano de las danzas de la región, pues, dentro de su actividad también hace diferentes herramientas u objetos de las danzas como los penachos de los apaches y gachupines, sus arcos y flechas. “He mandado toritos a Italia, León, Guanajuato, Chilpancingo, Oaxaca, y muchas otras partes. Han venido a tomar fotos unos estadounidenses. El toro de petate es nacional e internacional; yo tengo de todos los tamaños, hasta de llaveros”, dijo.

Explicó que son muchos los motivos de la gente al pedirle toritos, unos lo hacen por las fiestas familiares que tienen, otros por una promesa que hicieron ante el Santo San Nicolás de Tolentino por la cura de algún familiar, algunos piden máscaras de diablo para bailar para cumplir una promesa. Cuando se acerca la fiesta de El toro de petate el 11 de septiembre que se ha convertido en la fiesta más grande la región, muchos niños empiezan a bailar la danza colocando una silla y una tela encima que representa el toro, algunos utilizan un cartón, por lo que muchos son los padres optan mejor por pedir un torito de petate para sus hijos, lo mismo pasa en las escuelas, donde los maestros encargan a los toritos, dijo. Afirmó que la cantidad de toritos que hace al año es porque no se da abasto en cumplir todos los pedidos, “es demasiado trabajo, he hecho entrega masivas”. De las entregas dijo que hay veces que les piden por grandes cantidades para clubes de danzas, “en Puebla entregué 16 máscaras, he entregado de a 5, 10, 26 32 máscaras de diablos; en Acapulco en una ocasión entregué 26”. Nicolás Peñaloza también ha hecho toros de petate grandes, como el que se utiliza en la fiesta de San Nicolás de Tolentino.

Mencionó que muchos de los que le hacen pedidos de toros, les da una reseña de la historia del Toro de petate y los vaqueros, y los recorridos que el animal realiza por las calles, y sobre las máscaras de los diablos, “les hablo que en los tiempos de esclavitud los negros al llegar en la tierra por las Costas de Guerreo y Oaxaca, por el cautiverio en la que se encontraban adoraban a su Dios bruja y empezaron a hacer este tipo de baile (la danza de los diablos ahora), como reclamando su liberación”, pero que en ese tiempo el sonido lo sacaban de la charrasca (quijada del burro o caballo) y el bote del diablo mayor (el teconte que zumba a introducirle una vara).