La confección de altares, el sustento del que dependen familias de Tecpan Foto: Rodolfo Valadez Luviano

La confección de altares, el sustento del que dependen familias de Tecpan

Escrito por  Rodolfo Valadez Luviano Dic 12, 2018

Diciembre representa para tecpanecos la posibilidad de incrementar sus ingresos con las fiestas a la Virgen, las posadas y la Navidad


Tecpan, 11 de diciembre. La confección de altares para honrar a la Virgen de Guadalupe en Tecpan, es una tradición de la que dependen económicamente varias personas en esta ciudad. Para la familia Rosas Gutiérrez es parte de una costumbre que comenzó a partir del desastre provocado por el paso de un huracán.

Cuando el ciclón Tara azotó Tecpan el 11 de noviembre de 1961, la creciente del río anegó y destruyó la mayoría de las viviendas de la calle Apolonio Castillo; una de ellas la de la familia Rosas, donde a pesar de que el agua alcanzó los 2 metros de altura, lo único que no destruyó fue un cuadro con la imagen de la Virgen de Guadalupe, recordó Rodolfo Rosas Gutiérrez, integrante de la familia.

Ese hecho, abundó, representó para mi madre una señal, y desde ese año se impuso a montar un altar en cuyo centro coloca el mismo cuadro con la imagen de la Virgen que se salvó de la destrucción causada por el fenómeno meteorológico.

Al paso de los años esa costumbre se convirtió en tradición para la familia, ya que, a la muerte de la progenitora, Rodolfo recibió la encomienda de seguir con la costumbre, por lo que cada 11 de diciembre, desde hace 20 años, confecciona el altar con la cooperación de sus hermanos, ya que mientras unos aportan dinero para la compra del material otros lo hacen para adquirir los alimentos y bebidas que darán a quienes llegan a acompañar a la familia en la velada.

En contraste, para Pedro Sánchez el 11 de diciembre y el Día de la Virgen, son el inicio de la temporada más importante de trabajo para él en el año, pues en los primeros días trabaja confeccionando altares a la Virgen y posteriormente los altares para las posadas, por lo que sus ingresos se incrementan sustancialmente.

El hombre de 75 años se dedica a esa actividad desde hace más de 40 años, y es el más solicitado por los habitantes de la cabecera municipal cada año cuando se acercan las festividades decembrinas.

Pedro cuenta que desde los primeros días de diciembre empiezan a llegar los contratos de los habitantes para elaborar altares en sus casas, actividad que comienza a hacer desde el 7 de diciembre, y así sin parar, hasta que llega la Navidad, que es la que marca el fin de las posadas.

En el mismo caso está Roberto Abú, quien es parte del grupo de hombres y mujeres que desde hace varios años encuentran en la elaboración de altares una actividad que les genera entradas de dinero para mejorar su situación económica, ante la falta de fuentes de trabajo que existe en el municipio y la región.