Difieren las versiones de defensora de derechos humanos y policía acusada

Escrito por  Arturo de Dios Palma Oct 25, 2017

Ambas se dicen víctimas y piden que se les haga justicia


Chilpancingo, 24 de octubre. Las dos se dicen víctimas, las dos piden justicia. Yndira Sandoval Sánchez es activista y defensora de los derechos humanos; Claudia Juárez Gómez es policía en Tlapa, Guerrero. La activista dice que la policía la violó, que le tocó sus partes íntimas en una celda de la comandancia; la agente lo niega, incluso dice que ni siquiera entró al cuarto.

Este caso explotó el domingo con la publicación de la denuncia de la activista.

Dos días después han pasado muchas cosas: se difundieron videos donde se ve a Yndira discutiendo con los agentes en la calle y en otro en la comandancia; las autoridades se han pronunciado y Claudia se defendió.

De la difusión de los videos, dice Yndira, son parte de la criminalización, de la violencia del Estado para subestimar el caso. Claudia también piensa que este caso la está violentando.

“Yo sigo trabajando, asisto a cuidar la entrada y la salida de la comandancia, pero ahora me siendo avergonzada: la gente que pasa por ahí me señala y dice: “ahí está la violadora”, cuenta Claudia en entrevista.

Esa noche, recuerda la policía, llegó a la clínica San Antonio porque sus compañeros solicitaron el apoyo: ellos no podían detener a la activista, por ser hombres.

Cuando llegó, dice la policía, Yndira estaba gritando, exigía que bajaran de la patrulla a su compañero y advertía que no se subiría; además les pedía que entraran a la clínica por su celular que había olvidado.

Claudia, recuerda, intentó que Yndira subiera a la patrulla, pero no lo logró. Entonces sus compañeros pidieron otro refuerzo y llegó otra policía. Entre las dos intentaron convencerla, pero no lo lograron.

“Se subió a la patrulla hasta su compañero le dijo que ya se calmara y que se subiera”, dice Claudia de lo ocurrido esa noche.

Al llegar a la comandancia, a Yndira le pidieron que registrara sus pertenencias, así ocurrió. “Después yo la revisé, le palpé las bolsas del pantalón solamente, no vi necesidad de revisarla más, además yo ya me había dado cuenta que no tenía sostén”. 

—¿Y después que hiciste, la llevaste a la celda?

—Yo sólo la guíe, porque no quería que nadie la tocara. Uno de mis compañeros le abrió la puerta porque yo no sé de eso y ella entró sola y mi compañero fue el que cerró. Ya adentro me gritó que me iba arrepentir, pero no le hice caso y me regresé a mi comisión, porque yo sólo estaba de apoyo.

En barandillas, recuerda Claudia, Yndira estuvo unos 20 minutos: “No sé qué pasó, si pagó fianza o algo, pero salió luego, incluso cuando salió me volvió a gritar”.

Claudia tiene varias preocupaciones, entre ellas perder su trabajo con el que mantiene a sus tres hijos desde hace dos años y su reputación que, dice, quedó por los suelos.

Pero lo que más le preocupa es que todo lo que se dice de ella en los medios de comunicación y las redes sociales, “que es una violadora”, llegue a los oídos de sus hijos.

“Yo soy de la más interesada en que se investigue, que se aclare todo esto, que se llegue a fondo y se haga justicia”, dice Claudia.

A Yndira se le solicitó una entrevista, pero dijo que este miércoles dará una conferencia de prensa donde explicará todo que ha pasado en estos últimos días y responderá los cuestionamientos. En su cuenta de Facebook, Yndira dejó un mensaje previo.

Dice que no hizo desistirá en su denuncia: “A mi me violó el Estado, no he revelado fotos, videos y mucho menos documentos que son parte de las investigaciones, se lo que me implica irme por el camino más difícil, el legal, lo que circula son las pruebas que aportó la dirección de seguridad en su defensa lo cual viola el proceso (…) Sabía que esto pasaría, sabía que vendría más violencia en mi contra y aún así decidí no callarme”.