No hay nada que celebrar el 4 de enero, asegura el director de El Dictamen Foto: Rodolfo Valadez Luviano

No hay nada que celebrar el 4 de enero, asegura el director de El Dictamen

Escrito por  Rodolfo Valadez Luviano Ene 05, 2019

“No es acto para reconocer a los que andan en la batalla diaria”


Tecpan, 4 de enero. En el año en que el guerrillero Lucio Cabañas Barrientos secuestró al entonces candidato del Partido Revolucionario Institucional (PRI) al gobierno de Guerrero, Rubén Figueroa Figueroa (1974), inicia la carrera en el periodismo Rosendo de la O Rendón, quien tras 40 años asegura que las cosas no han cambiado al paso de los años, ya que la esencia del periodismo sigue siendo la misma y quizá lo que varió un poco es la manera de hacer el trabajo.

El hombre de 75 años, está en contra de festejar el Día del Periodista, el 4 de enero, porque asegura que es una celebración que surgió cuando una empresa periodística –cuyo nombre no recordó- le festejó a sus empleados administrativos por primera vez, y de ahí quedó marcada la fecha en la que generalmente las agrupaciones de comunicadores se reúnen para celebrar.

“No fue un acto para reconocer a los compañeros que andan en la batalla diaria por conseguir la nota, por eso creo que no hay nada que celebrar, aunque no estoy en contra de que los comunicadores se reúnan para convivir”, apuntó en entrevista.

El andar de Rosendo de la O por el oficio del periodismo inició, “de manera empírica”, -recalcó en todo momento-, cuando comenzó como vendedor de diarios en Novedades, donde al ver cómo se redactaba la información le surgió el interés por dedicarse a la labor de reportero, “y al paso de los años me di cuenta y cada vez me convenzo más, que el periodista nace no se hace, porque se trae la vocación, que si le falta a uno, por más estudios que tengas o hagas, no más no la haces”, aseguró.

Ya como reportero, el primer medio donde trabajó Rosendo de la O Rendón fue Diario del Pacifico y de ahí pasó a Trópico en Acapulco. Años después llegó al Grafico y posteriormente al Sol de Acapulco, “de donde ya más pulidito, -añadió- di el salto a El Universal, en el que trabajé varios años”.

El actual director del periódico regional El Dictamen, apunta: “la gente piensa que como periodista se vive como rico, pero no es así. Lo que sí puedo decir es que es un trabajo que deja muchas satisfacciones, porque te permite libremente expresar siempre lo que sientes y piensas”. Creo que el periodismo no es un trabajo para vivir como rico, sino para expresar lo que sientes y dar a conocer los problemas que aquejan a la sociedad.

–¿La inseguridad y la violencia han amordazado de alguna manera al reportero?

–No creo, cuando te dedicas a escribir la verdad y con bases que te respalden. El periodista forma su propio destino. Si te dedicas a trabajar para la extorsión así mismo te irá, pero si laboras con la verdad y aprendes a aceptar las críticas hacia ti o tu trabajo, no creo que pase a mayores.

–¿Qué mensaje le darías a los jóvenes que se interesen por el periodismo?

–Que primero comprueben que tienen la vocación y después documentarse lo más que puedan, porque un reportero debe estar más informado que su entrevistado y eso se aplica en todos los casos, por eso leer e informarse es parte fundamental de este oficio.