Gritos y reclamos entre reporteros en asamblea sindical en Acapulco

Escrito por  Héctor Briseño Nov 12, 2017

Revientan la reunión convocada con el representante nacional del SNRP

Grupo antagónico al secretario de la sección 25 lo acusa de irregularidades y manos manejos

Hubo vigilancia policiaca en la sede; lamenta el enviado las agresiones entre los periodistas


Con vigilancia de policías municipales, armados y con chalecos antibalas, se efectuó la asamblea extraordinaria convocada por la dirigencia nacional del Sindicato Nacional de Redactores de la Prensa (SNRP), en las oficinas de su sección 25, con sede en el centro de Acapulco.

La reunión finalmente fue reventada por miembros afines a su actual secretario general, Julio Vázquez Hernández, acusado de presuntas irregularidades y malos manejos financieros. A partir de las 12 del día, el callejón 4 de Enero de la colonia Centro vivió movimiento inusitado, las oficinas pintadas de rosa y blanco fueron escenario de gritos, empujones, exclamaciones, reclamos, consignas y hasta puñetazos.

El grupo disidente, encabezado por el periodista Fulgencio Ramírez, pretendía presentar pruebas de la presunta corrupción y cobros dobles de Vázquez Hernández a diversas instancias de gobierno.

Pero el acto no se llevó a cabo, ante la falta de un padrón avalado por la dirigencia nacional del SNRP de miembros activos de la sección 25.

Alrededor de las 12:40 horas, unos 60 comunicadores en activo y retirados, impresores, corresponsales, facebukeros, periodistas de WhatsApp, editores, poetas, fotógrafos, ex reporteros, algunos simplemente identificados como sindicalizados, agentes de gobernación infiltrados, también reporteros, conocidos como orejas y grabando con teléfonos celulares, se hicieron de palabras en el segundo piso del inmueble. Al grito de “¡fuera, fuera, fuera!”, Vázquez Hernández optó por atrincherarse en su oficina, en el primer nivel, luego de no poder instalar la asamblea, mientras que reporteros, afiliados a la delegación 25, tuvieron que forzar la puerta principal para tener acceso al inmueble y exigir a Julio Vázquez un informe financiero o al menos, ser parte de la sesión.

Poco antes de la una de la tarde, el grupo afín a Vázquez Hernández abandonó la reunión, por lo que los miembros restantes entablaron una mesa de diálogo con Rogaciano Méndez González, secretario del Trabajo y Conflictos del comité ejecutivo nacional del SNRP, con el fin de elaborar un documento de peticiones. Entonces vino una tercera gresca repleta agresiones verbales y manotazos, cuando los periodistas Roberto Ramírez, Verónica Castrejón y Juan Manuel Millán, encabezados por Julio Vázquez, subieron a correr al enviado nacional, ante reclamos de los presentes, muchos con cuotas pagadas al sindicato, y otros que aseguraron pertenecer al mismo.

Posteriormente, Méndez González manifestó que “en un gremio periodístico nacional y también en Guerrero, lo que es lamentable son los agravios, las agresiones de muerte, no podemos ser propiciadores de esta división, de este estado alarmante que se vive en el periodismo, si desde afuera nos están agrediendo, adentro no podemos hacerlo”.

Ya el primer encontronazo había ocurrido al mediodía, cuando el comité de la sección 25 cerró el acceso principal a comunicadores disidentes, entre ellos Claudio Vargas, quien reclamó que el SNRP ya tenía dueños. Los reproches continuaron, principalmente a Vázquez Hernández. Patricia Zavaleta sentenció que "si el sindicato cobró vida fue por todos, nosotras gestionamos la remodelación, hay documentos, le dijimos al alcalde que no le diera dinero a Julio", e hizo referencia a Olivia Alarcón, ambas amenazadas por Julio Vázquez con la expulsión del organismo.