Alejandra Martínez, una madre policía, un trabajo de alto riesgo Foto: Rodolfo Valadez Luviano

Alejandra Martínez, una madre policía, un trabajo de alto riesgo

Escrito por  Rodolfo Valadez Luviano May 10, 2019

Desde hace 14 años labora en la Dirección de Seguridad Pública de Tecpan para sostener a sus dos hijos


Tecpan, 9 de mayo. A pesar de ser un trabajo considerado de alto riesgo y propio de varones, Alejandra Martínez Ortega eligió ser policía para sostener a sus dos hijos; un trabajo que ha desempeñado durante 14 años en la Dirección de Seguridad Pública de Tecpan.

Para ella, la labor de policía encierra los mismos riesgos que el resto de los trabajos a los que se puede dedicar una mujer para sacar adelante a su familia, “con la diferencia –dijo– de que a mí desde pequeña me atrajo el uso de las armas, de los uniformes, y me impactaba la imagen de una mujer uniformada además de que soy fanática de la disciplina”.

Su jornada de trabajo es de 24 por 24, lo que le impidió, durante los 14 años que lleva dentro de la corporación, sostener una relación con sus hijos como cualquier madre común y corriente, según contó.

Para ella, asegura, festejar el Día de las Madres, la Navidad o el Año Nuevo, son conmemoraciones que quedaron fuera de su alcance por cumplir con su labor, al igual que el asistir a las reuniones escolares de sus hijos, celebrar sus cumpleaños o estar presente cuando uno de ellos recibió un reconocimiento por haber obtenido buenas calificaciones en la escuela.

Contó que otro de los factores que la animaron a ser efectivo policiaco es la falta de empleos que hay en el municipio y la región para las mujeres que, como ella, tienen la responsabilidad de sostener a sus hijos.

“Efectuar mi trabajo me deja muchas satisfacciones porque me gusta y disfruto lo que hago, aunque el precio a pagar es alto porque me aleja de alguna manera de mis hijos, quienes, sin embargo, han aprendido a comprender que lo que hago es por ellos, para sacarlos adelante y que lleguen a ser mejor que yo”, manifestó al tiempo de acomodar su arma, un fusil Beretta 556 que porta cada vez que inicia un recorrido con sus compañeros.

Al hablar de ellos, dijo que, a pesar de estar rodeada de hombres, su relación con estos, diferente a lo que pudiera pensarse, es de respeto y coordinación a lo largo de los 14 años que lleva en el puesto, y en el que ha contado con capacitación continua para mejorar su desempeño laboral.

“Sé que se trata de un trabajo de riesgo y más aún por los tiempos difíciles que se viven, pero creo que igual se arriesga una mujer que hace pan, a que una en la casa puede herirse si se resbala”, asentó la mujer.

A pregunta expresa, Alejandra Martínez asegura que seguirá siendo policía durante muchos años más, o “como se dice en los bailes, hasta que el cuerpo aguante”, finalizó con una sonrisa.