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Tras enviudar hace 5 años, joven padre de Tlapa cuida solo de su hija Foto: Salvador Cisneros Silva

Tras enviudar hace 5 años, joven padre de Tlapa cuida solo de su hija

Escrito por  Salvador Cisneros Silva Jun 17, 2019

Domingo García, de 31 años, atiende su cibercafé, repara computadoras y trabaja en el campo para sacar adelante a Mitzuri


Tlapa, 16 de junio. Domingo García, un joven nahua de 31 años, enviudó hace cinco años. Su esposa murió a causa de cáncer en la sangre, cuando Mitzuri, la hija de ambos tenía apenas siete meses.

Con la muerte de su esposa, Domingo decidió cambiar sus planes y estilo de vida, pues pensó que a su hija la cuidaría él, al cien por ciento.

Domingo es ingeniero en computación y antes de que su esposa falleciera trabajaba en la cabecera municipal de Tlapa. Al quedarse a cargo de Mitzuri, se estableció en su comunidad, San Pedro Petlacala, donde la población no rebasa los mil habitantes habitantes.

Para ganarse la vida y ofrecerle lo más que pueda a su hija, Domingo arregla computadoras en un pequeño cibercafé con apenas dos equipos, además invirtió los ahorros de su vida para instalar una antena repetidora y jalar Internet desde Tlapa a su pueblo, así ofrece el servicio inalámbrico por medio de fichas.

Con el esfuerzo de sus padres y apoyo de sus hermanos, pudo salir de su comunidad y estudiar su licenciatura en computación en el municipio de Chilapa, desde pequeño siempre le atrajeron las computadoras y la tecnología.

Por la renta del Internet inalámbrico, Domingo puede tener ingresos desde 30 a 150 pesos cuando es un buen día, otro de sus trabajos es la reparación y mantenimiento que realiza a las computadoras de los profesores del prescolar, primaria y secundaria.

Para completar el gasto para su casa y su pequeña, Domingo también se emplea en el campo con sus conocidos y familiares ganando 120 pesos por sembrar, barbechar, pizcar o limpiar. Ya sea en el cibercafé o en el campo, siempre lo acompaña Mitzuri.

Cuando el timbre del receso suena, Mitzuri es la primera en salir corriendo a los brazos de su padre que ya la espera con su almuerzo, la niña es de las más inteligentes, por lo que ya es considerada para integrar la escolta el siguiente ciclo escolar. Domingo dice que hasta los sábados su hija quiere ir a la escuela, le gusta mucho estudiar.

A pesar de las dificultades económicas, Domingo asegura que luchará todos los días para ofrecerle a su hija lo más que pueda, principalmente sus estudios, aunque Mitzuri aún no dice que quiere ser cuando sea grande, espera que algún día tenga una profesión, tal vez sea profesora como su madre lo fue antes de morir.