Serán sancionados restaurantes que no tengan trampas de grasa: alcaldesa Foto: Raúl Aguirre

Serán sancionados restaurantes que no tengan trampas de grasa: alcaldesa

Escrito por  Abigail Perezcano Jul 15, 2019

“Se busca contrarrestar la contaminación en playas del puerto”


La alcaldesa de Acapulco, Adela Román Ocampo, advirtió que los restaurantes que no coloquen sus trampas de grasa para evitar tapar las alcantarillas, serán sancionados y hasta clausurados.

En declaraciones el sábado afirmó que el municipio está trabajando para contrarrestar la contaminación en las playas del puerto, clausurando las descargas clandestinas de aguas negras hacia el mar y pidiendo a los restauranteros que coloquen sus trampas de grasa.

“Se ha estado hablando con restauranteros para que pongan trampas de grasa, quien no lo haga va a ser multado y hasta clausurado. Las instrucciones son, o corrigen ese problema poniendo las trampas de grasa o vamos a clausurar, sea quien sea, en ese plan estamos”, aseveró.

El domingo, la alcaldesa hizo un recorrido en La Quebrada y en Caletilla, donde prestadores de servicios turísticos le urgieron atender el problema de las descargas de aguas negra que, dijeron, es a causa de que el drenaje de la zona está colapsado. No obstante, Adela Román les respondió que el problema es generado por la negligencia de restauranteros que tiran grasa a las alcantarillas y reiteró que se está dialogando con ellos para pedirles que ya no viertan la grasa, o de lo contrario se aplicarán sanciones y se clausurarán negocios.

En la entrevista del sábado tras el arranque el Operativo Vacacional de Verano 2019, Román Ocampo coincidió en que hubo una campaña de desprestigio contra el puerto tras la alerta de la Cofepris sobre las cinco playas contaminadas.

“Generalmente, cuando empieza una temporada vacacional hay una campaña de descrédito hacia nuestro centro turístico”.

Dio a conocer que personal de Ecología municipal no pudo colocar en las playas Manzanillo y Suave las mantas que alertarían a los bañistas sobre la contaminación, como lo instruyó la Cofepris, debido a que los prestadores de servicios se opusieron y amenazaron con destruirlas.

“Ayer (viernes) se intentó poner las banderas y la gente se opuso, los recibió con violencia... la gente vio como un atentado en contra de sus intereses porque ellos viven del turismo”.

“Se les pidió permiso de colocarlas, porque teníamos que avisar a la Cofepris que estábamos cumpliendo con su mandato, pero también le instruí a la directora de Ecología que le dijera ( a la Cofepris) de la amenaza que hubo en contra de ellos y la amenaza de que si las dejaban las iban a destruir. Entonces no había que provocar”.