Aguas negras son vertidas en ríos Atoyac y Tecpan; plantas tratadoras son inoperantes Foto: Rodolfo Valadez Luviano

Aguas negras son vertidas en ríos Atoyac y Tecpan; plantas tratadoras son inoperantes

Escrito por  Rodolfo Valadez Luviano Nov 25, 2019

La CNDH recomendó a gobiernos federal y estatal impulsar su rehabilitación

Les dejaron de dar mantenimiento porque “resultaba costoso el pago de electricidad”, adujeron


Tecpan, 24 de noviembre. Miles de litros de aguas negras son vertidas a los ríos Tecpan y Atoyac, en las cabeceras municipales de los mismos nombres, debido a que las plantas tratadoras que fueron construidas en anteriores administraciones están en el abandono, saqueadas e inoperantes.

En Tecpan, la planta tratadora que fue construida en 2008, sólo funcionó menos de un año, ya que la administración municipal que tomó las riendas en 2009, dejó de pagar los gastos de funcionamiento de ésta, porque según argumentaron en su momento las autoridades, resultaba muy costoso el pago por el consumo de energía eléctrica.

La planta trataba 90 por ciento de las aguas residuales generadas por la población de la cabecera municipal, y el líquido, resultado del tratamiento, era usado para el riego en las huertas de coco que se hallaban alrededor del inmueble. Sin embargo, al dejar de trabajar, de nueva cuenta las autoridades optaron por volver a tirar las aguas negras al río, sin importar la contaminación que eso genera al entorno ecológico de la zona.

Hoy sólo existen los muros y los tanques de almacenamiento, ya que manos desconocidas sustrajeron bombas y motores eléctricos, cableados, cajas de registro y mueblería. 

En Atoyac, el panorama es similar. Las aguas residuales de la cabecera municipal se vierten diariamente al río Atoyac, lo que genera, además de una grave contaminación en el entorno ecológico del área, costosas multas al municipio por parte de la Comisión Nacional del Agua (Conagua) y recomendaciones de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH), para que el ayuntamiento se preocupe por sanear las aguas del río de dicha polución.

Ahí también, la planta tratadora construida hace más de 25 años, ubicada en los márgenes del bulevar Juan Álvarez, al sur de la ciudad, es un elefante blanco, y sigue abandonada y saqueada ante la falta de inversión de recursos de parte de las administraciones municipales para su rehabilitación.

En septiembre pasado, la CNDH emitió una recomendación al gobierno estatal y federal, así como al municipio, para que impulsen proyectos e inviertan recursos en el manejo y encauzamiento adecuado de las aguas residuales, porque los desechos contaminantes que son arrojados al afluente son un riesgo para la salud de la población.

En la recomendación, la CNDH exhorta a los ayuntamientos de Atoyac y San Jerónimo, por los que atraviesa el río, a que asuman sus responsabilidades y regularicen sus permisos de descarga. A elaborar también un proyecto ejecutivo y presupuesto necesario para el diseño, construcción, rehabilitación, operación y mantenimiento de los sistemas de alcantarillado, drenaje y saneamiento de aguas residuales necesarios, para las localidades urbanas y rurales, y para la debida gestión de los residuos.

Asimismo, recomienda a la Conagua a ejecutar un programa específico de visitas de inspección, para vigilar y evaluar el cumplimiento de las disposiciones jurídicas en temas de descargas de aguas residuales en el Río Atoyac.

Además instruye a la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), para que junto con la Procuraduría Federal de protección al Ambiente (Profepa), lleve a cabo inspecciones y operativos en la región para verificar el cumplimiento de la normatividad ambiental vigente.