Celebran 138 años del natalicio de la activista María de la O Barriga en Tecpan Foto: Rodolfo Valadez Luviano

Celebran 138 años del natalicio de la activista María de la O Barriga en Tecpan

Escrito por  Rodolfo Valadez Luviano Ene 09, 2020

Su nombre está escrito con letras doradas en la Cámara de Diputados en CDMX

La llamada abogada de los pobres enfocó su vida a luchar por los derechos de los más necesitados


Tecpan, 9 de enero. La figura de María de la O Barriga, mujer que enfocó su vida a luchar por los derechos de los más necesitados; que, en su tiempo, intervino para que reabriera la fábrica de hilados y tejidos Progreso del Sur, del Ticuí; que escupió en la cara a un gobernador que dio la espalda a los luchadores sociales y cuyo nombre está escrito con letras doradas en la Cámara de Diputados en la capital del país, fue recordada por autoridades municipales y pobladores en su tierra natal Nuxco, en Tecpan, al cumplirse 138 años de su natalicio.  

Noemí Ramos Galeana, directora de la Mujer en Tecpan, al leer la semblanza de la activista, recordó que la llamada abogada de los pobres, nació el 11 de enero de 1882. Sus padres fueron Mercedes Barriga Rodríguez y Atala de la O.

La difícil situación económica de su familia, combinada con la ausencia de su padre, impidieron que la niña pudiera asistir a la escuela, y al paso del tiempo su vida y su lucha las realizó en Acapulco y otras ciudades del país, dedicada a la defensa de los que menos tienen, en especial de los campesinos y las mujeres. María se relacionó con líderes sociales, como Fidel Castro, presidente de Cuba por 49 años.

Félix Barriga Rodríguez, familiar de la luchadora social, contó una de las anécdotas más recordadas de la activista: “Durante su campaña política, el general Gabriel Guevara, quien gobernó Guerrero de 1933 a 1935, se comprometió con los luchadores sociales de esa época en el estado a respaldar la lucha popular. Fue entonces cuando María de la O Barriga, luchadora social de importancia en esos años, le preguntó: ¿y qué pasa si nos falla?, “me escupe la cara”, le respondió el candidato.

Sin embargo, cuando ganó la elección y ascendió al poder, le dio la espalda a la causa social y asesinó a campesinos que exigían justicia en la entidad. Al ver esto, María de la O solicitó una audiencia con el mandatario estatal y cuando lo tuvo frente a ella, sin decir una sola palabra le escupió la cara.

Abundó: en 1899 María, a la edad de 17 años, se casó con Antonio Rodríguez Castañón, estudiante de Derecho, quien la influyó en sus ideales comunistas y de rechazo a las desigualdades sociales tan marcadas a principios del siglo 20.

A los 25 años, en Acapulco, conoce a los hermanos Juan, Francisco y Felipe Escudero, con quienes organiza a obreros y campesinos para defenderlos gratuitamente en su bufete particular. A la muerte de su esposo, decide abogar por su cuenta y su primer caso ganado fue cuando evitó el encarcelamiento de una familia de El Kilómetro 30, a quienes el gobierno estatal intentaba despojar de sus tierras.

María de la O militó en el Partido Obrero de Acapulco donde compartió esfuerzos con los hermanos Amadeo y Baldomero Vidales, quienes exigían el reparto de grandes latifundios y el fomento de la educación, mediante el Plan del Veladero.

Fue gente de confianza del luchador social Amadeo Vidales, con quien dirige las organizaciones escuderistas y organiza la Unión Fraternal de Mujeres Trabajadoras de Acapulco, lo que la llevó a tener el reconocimiento de la sociedad marginada del estado.

Su familiar, recordó otro pasaje de su vida: “al encontrarse enferma, en una ocasión los dirigentes políticos de la Unión de Repúblicas Socialistas y Soviéticas (URSS) enviaron al hospital donde se encontraba en la Ciudad de México, a reconocidos doctores para que la atendieran, a lo que ella se negó, “no es posible que afuera esté el pueblo sufriendo y yo aquí atendida por los mejores médicos”, expresó en esa ocasión.

Quien es catalogada una de las luchadoras más importantes del siglo pasado en nuestro país murió un 18 de junio de 1956 y aunque sus restos fueron sepultados en el panteón San Francisco de Acapulco, después fueron trasladados a la Rotonda de los Hombres Ilustres donde descansan actualmente, además su nombre está inscrito con letras de oro en la Cámara de Diputados en la Ciudad de México.

Al homenaje, realizado en la cancha de basquetbol de la comunidad, asistieron alumnos de la primaria Vicente Guerrero y la secundaria Nicolás Bravo; habitantes de la localidad y autoridades municipales encabezadas por el alcalde Yasir Deloya Díaz.