May, primera ministra británica, promete evitar una frontera dura con Irlanda

Escrito por  Feb 28, 2019

La primera ministra británica, Theresa May, ha declarado durante su estancia en Belfast que se compromete a que no haya un Brexit duro, sobre todo en lo referente a la principal problemática a la que se enfrenta la salida del Reino Unido de la Unión Europea: la frontera entre Irlanda e Irlanda del Norte. La política británica no quiere aceptar la solución que propone la Comisión Europea para garantizar la invisibilidad de la frontera.

May ha asegurado que defenderá el acuerdo de paz de 1998 cuando se produzca el divorcio entre Londres y Bruselas, un pacto con el que acabaron años de conflicto armado en Irlanda del Norte. May confirmó que el "backstop" del acuerdo pactado con Bruselas en noviembre es inviable: "Luché mucho para defenderlo en su forma actual. Creí que lograría el respaldo mayoritario, pero tengo que aceptar que no ha sido así y que hay que modificar la salvaguarda".

Modificar la salvaguarda es la alternativa de eliminar totalmente el "backstop", la mejor opción según el Partido Democrático Unionista (DUP) de Irlanda del Norte. May declaraba: "No quiero convencer a la ciudadanía de Irlanda del Norte de aceptar un pacto que no contenga esa póliza de seguro para el futuro. Debe haber cambios en la salvaguarda".

Theresa May volverá a Bruselas para tratar de mejorar el acuerdo del Brexit con la Comisión Europea, un acuerdo que rechazó la Cámara de los Comunes el 15 de enero. Estos últimos quieren alternativas para el backstop, que se ha creado para mantener abierta la frontera entre los dos países una vez se efectúe la separación.

Dublín y Bruselas se muestran inflexibles con la salvaguarda con la que, de no haber acuerdo comercial entre Londres y Bruselas cuando finalice la transición,  seguiría habiendo una unión aduanera. La líder del DUP, Arlene Foster, ha declarado que el "backstop" es una  mala solución y acabará rompiendo el país: "Nadie quiere una barrera en la isla de Irlanda, es inaceptable”. Según Dublín, el pacto de salida no puede volverse a negociar: algo que apoya el resto de países de la UE.

La libra esterlina ha sido la gran afectada en toda esta situación. Esta semana ha vuelto a bajar respecto al dólar, justo después de un tiempo en el que parecía que la divisa se estaba recuperando del gran descenso que tuvo cuando se realizó el referéndum en el que los ciudadanos británicos votaron sí al Brexit. Muchos traders que invierten con CFDs en trading aprovecharon para vender la divisa justo antes de que bajara su precio. Y es que cuando Theresa May se reúne con políticos para dialogar sobre el Brexit, la libra tiembla.